En más de una ocasión he escuchado a compañeros docentes quejarse por la lejanía del lugar donde trabajarán, he visto lágrimas, tristeza, negación e incluso es sabido que han habido maestros que en su momento renunciaron a la plaza con tal de no alejarse de sus casas. Y ha sido una verdadera pena ya que trabajar lejos de casa tiene varios aspectos positivos que enunciaré a continuación con la finalidad de alentar a los nuevos colegas:
Para muchos compañeros será la primera vez que vivirán fuera de casa. Lo cual enseña muchas cosas, desde aprender a economizar, debido a que el primer pago estando en el servicio ocurre varios meses después del inicio del ciclo escolar, hasta aprender a valorar a la familia y los amigos, sin duda es probable que se extrañen las comodidades de nuestro lugar de origen pero cierto es, que también se aprenderá a apreciar a las personas y el lugar donde se labora, aunque en primera instancia se suelan reconocer las carencias, sobre todo en infraestructura si se trata de una comunidad rural.
Trabajar en un lugar lejano a nuestro hogar, permitirá conocer a nuevas personas, lugares (lo que hace posible sensibilizarnos respecto a la belleza de nuestro entorno), costumbres y tradiciones, lo cual nos permitirá apreciarlo, respetarlo e incluso formar parte de sus celebraciones. Además, he podido apreciar que en los lugares pequeños las personas suelen respetar, valorar y querer al docente de una manera que no ocurre en las grandes ciudades. También es común recibir el apoyo de los padres de familia y habitantes de la comunidad para entrar y salir de ella es decir, para conseguir transporte.
Por último, vivir lejos de casa permite reflexionar acerca de la verdadera vocación docente al poner a prueba la resistencia y la motivación para seguir pese a la lejanía de los seres queridos pero con la firme convicción de realizar el mejor trabajo posible con nuestros alumnos sean pequeños o jóvenes, es la labor que realizamos lo que nos motivará a acudir a nuestras escuelas con la mejor disposición.
Felicito a quienes obtuvieron un lugar en nuestro sistema y les doy la bienvenida a este trabajo que va más allá de la satisfacción de haber obtenido un resultado idóneo ya que el verdadero trabajo y nuestra trascendencia se da con los alumnos, en nuestras aulas, escuelas y comunidades.

